Supongo que muchos habréis oído hablar o habréis visto la película “Carne de Gallina”(si no es así, no os la perdáis), donde se nos narran las peripecias de una familia de
Eso si, os aviso de antemano que habrá muchos a los que no os diga nada, ni siquiera os haga gracia, pero os aseguro que a los que de jóvenes hayáis jugado al fútbol, y recorrido esos campos embarrados olvidados de la mano de dios en pueblos de lo más remoto de la geografía asturiana o cualquier otra, os traerá buenísimos recuerdos. Y es que lo que se plasma en este cortometraje es la puñetera realidad, joder que si lo es, no os digo más que me parecía estar viviendo un dejá vu.
Como prestaban aquellos partidos: el barro te llegaba por las cejas, había estopa hasta pal utilleru, la guardia civil escoltándonos un día si y otro también, algún que otro padre queriendo bajarse la puerta del arbitro a cabezazos (y no miro pa nadie ehhhh), aquellos masajistas que con la rodilla abierta y brotandote la sangre te echaban reflex (diooos pobre Rubi, todavía le debe escocer). Aaaaahi, quién pudiera volver a aquellos tiempos. Eramos unos tuercebotas, pero que bien lo pasábamos coño.
Pedroso from Pilpayu García on Vimeo.

